#FlashCultural: Imponente vestigio nacional

El baluarte de Jesús, popularmente llamado la Mano de Tigre, es una de las fortificaciones más importantes del siglo XVII. Junto con los fuertes de Barlovento y San José, formaba parte de la custodia terrestre de la emergente Ciudad de Panamá en San Felipe.

Construido en 1672 para proteger el conjunto colonial del Casco Antiguo de ataques por tierra, es una de las joyas panameñas que aún permanece en su sitio original. En 1954, fue declarado Monumento Nacional mediante el decreto No. 537 del 22 de octubre de ese año para preservarlo como patrimonio cultural.

Los vestigios del fuerte en forma de diamante guardan la historia del surgimiento de una nueva ciudad y de una época en donde la división social entre la clase pudiente dentro del muro y los pobres de Santa Ana era más importante que la inclusión y la identidad nacional.

Destruido en 1856, hoy, entre la Avenida A y la Calle Pedro A. Díaz, solo quedan los restos olvidados de lo que una vez fue una de las fortalezas más imponentes del Istmo de Panamá.