El Pensamiento, un oasis de flores en Santa Elena

Un jardín de colores, un sol radiante y una brisa fresca son los elementos que le dan vida a una de las fincas silleteras de Santa Elena. Un camino de tierra, en medio de vacas y una inmensa huerta, indica la vía desde la angosta calle principal hasta la entrada de la finca El Pensamiento.

En el patio de una pequeña y pintoresca casa sobre un cerro nos recibió José Ángel Zapata, el encargado del lugar. Zapata estaba vestido a la manera tradicional de la región, portando orgullosamente el adjetivo de silletero. Con gran entusiasmo y varios ramos de flores, el antioqueño nos explicó su historia y la de la finca, y comenzó a armar una silleta tradicional.

"Ser silletero es lo mejor que nos pudo haber pasado por ser un legado bastante grande de nuestros padres y abuelos", exclamó con fervor el señor de piel quemada por los rayos del sol.

Aquí es donde se vive la verdadera cultura detrás de la Feria de las Flores, un evento gigantesco que ocurre una vez al año a principios del mes de agosto. Durante este festival, los silleteros, el nombre que reciben las personas que llevan arreglos de flores en sus espaldas, se preparan para salir a las calles en un gran desfile caracterizado por vistosos colores y plantas de todos los tipos.

En tan solo unos minutos, Zapata armó una silleta tradicional, la más pequeña de las categorías de la feria. Ramilletes de margaritas, zapato de obispo, claveles y dalias conjugaban una fiesta de colores y texturas dentro de una caja de madera. Amarillo, rojo, rosa, verde eran solo algunos de los tonos que desplegaban del arreglo realizado por el experto.

Nos contó que solo pueden utilizar flores cultivadas en Santa Elena. Es por eso que tienen una finca en donde se puede encontrar una variedad incontable de especies. Este pequeño lugar, en lo alto de las montañas, es un oasis colorido que enorgullece al silletero de El Pensamiento.