El cuento de hadas de Dior en su show haute couture
Maria Grazia Chiuri debutó como la nueva diseñadora de la marca con una colección llena de romanticismo.
El jardín del Museo Rodin en París se transformó en un laberinto sacado de un cuento de hadas para presentar la colección primavera verano de Dior Haute Couture 2017.
Este es el primer show de alta costura de la nueva diseñadora de la casa de moda, Maria Grazia Chiuri, quien se convirtió también en la primera mujer en ocupar el puesto de director creativo en la historia de Dior.
Con una colección llena de romanticismo y fantasía, Chiuri volvió a las raíces de Christian Dior y se inspiró en los diseños minimalistas que una vez formaron parte de las creaciones del fundador de la marca. Vestidos de tul y faldas pasteles se tomaron la pasarela del museo parisino, que mostró una paleta de colores reducida, en donde el negro, el blanco y el rosa eran los protagonistas.
El show abrió con conjuntos compuestos del famoso Bar jacket de la marca en color negro y máscaras de tul, que imitaban las formas de mariposas y murciélagos. Una progresión rápida a vestidos ceñidos a la cintura dio paso a una serie de diseños con silueta de princesa. Soles, estrellas y figuras del zodiaco se encontraban entre los estampados pintados a mano que cubrían los trajes que llevaban las modelos. El motivo mágico de la presentación de Chiuri estuvo acompañado por tocados con plumas y coronas de flores.
Entre los delicados diseños de tul, destacaron dos piezas en colores vibrantes: un vestido acolchado en rojo y otro en verde con mangas tres cuartos. Estos conjuntos rompieron la marcada suavidad que presentaron los largos vestidos que pasaron por el laberinto fantástico.
Esta presentación marcó el inicio de una nueva era para Dior. El minimalismo se posiciona como uno de los elementos principales, volviendo a los diseños de alta costura prácticos y más sencillos, rodeados por un sentido realista y atemporal.







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