La propuesta romántica y excéntrica de Anna Francesca en Fashion Week Panamá
Música de ópera empieza a sonar en cuanto se encienden las luces de la pasarela. Del backstage sale un modelo, vestido con plumas de pavo real. La primera impresión saca a relucir la excentricidad que caracteriza a Anna Francesca.
La primera modelo movía sus manos al ritmo de las sublimes notas musicales que impregnaban el espacio del show del Fashion Week Panamá 2017. Sus movimientos imitaban a los de una bailarina de ballet. Después de ella, comenzó un desfile de esbeltas mujeres que seguían el ciclo de danza que inició la primera.
Fotos: Revista Ellas/Oliver Meixner
Los flecos y los vuelos iban de un lado a otro mientras las modelos movían sus brazos y sus piernas al tratar de armonizar sus pasos con lo que sus oídos escuchaban. Tul, plumas y brocados brillantes son solo algunas de las características que relucen de la propuesta de la diseñadora panameña.
Un mar de colores inundó el lugar en el que se desarrollaba el segundo bloque del primer día de la semana de la moda. Rojos, amarillos y verdes estaban entre los vibrantes tonos que se desvelaban en la pasarela.
Anna Francesca
fue una de las pasarelas favoritas del primer día de FWP 2017.
Con cada look que salía, el público se metía más en la historia. La música ayudó mucho. La diseñadora escogió una banda sonora de piezas clásicas y arias de ópera. Embebidos, todos miraban atentamente la progresión de la propuesta, que tenía el título de Meyugori Date. De transparencias a plumas y flores. La pasarela del fashion week se convirtió en un mundo fantástico, como el de los sueños de nuestra niñez.