El cañón Macho de Monte, una joya escondida en Chiriquí
Aguas cristalinas, piedras volcánicas y chorros que surgen de sus altas paredes componen el paisaje que se descubre al entrar al cañón de Macho de Monte, una grieta de al menos 600 años de antigüedad por donde corren las aguas del río homónimo, ubicado en el distrito de Tierras Altas en Chiriquí.
Esta gran fisura geológica, de al menos 96 metros de largo por 30 metros de profundiad y 5 metros de ancho, es producto de los movimientos de tierras en la región y de la erosión del agua. La combinación de estos factores dio como resultado la aparición de paredes verticales por las que caen cientos de ojos de agua.
Llegar a este punto no es tan fácil como parece. Con pocas referencias, puede ser una hazaña complicada de completar. Sin embargo, quienes viven alrededor conocen la ubicación del lugar y se muestran siempre dispuestos a ayudar.
El cañón del río Macho de Monte se encuentra a unos 45 minutos de la ciudad de David, en la vía hacia Volcán, entrando al corregimiento Cuesta de Piedra. No hay señalización que indique la ubicación exacta, pero reconocer el sitio no es muy difícil.
Para entrar a la grieta se debe atravesar un portón en las instalaciones de la Hidroeléctrica de Macho de Monte. Un camino de piedras de diferentes tamaños y un riachuelo guían la ruta hacia el lugar escondido, que se divisa dentro de una especie de cueva.
La manera más sencilla de entrar al cañón es dejarse llevar por la corriente del río en un surradero natural que cae hacia una poza honda de colores celestes. Adentrarse al sitio es sumergirse en un espacio paralizado en el tiempo, en el que se observa el majestuoso trabajo de la naturaleza.
El agua cristalina con tonos azueles serpentea a través del fondo del cañón. Diversos rápidos conforman esta parte del río, a la que llega una luz tenue desde lo alto.
Además de sumergirse a través del surradero y recorrer las aguas frías de este cañón, es posible hacer rappel desde uno de los puentes sobre el sitio. El cañón del río Macho de Monte está promete ser una experiencia inigualable en la que la belleza de la naturaleza y el agua helada de las montañas son capaces de revitalizar la energía de cualquiera. Este es definitivamente uno de los mejores secretos de la cordillera occidental de Panamá.