Coiba, un paraíso por descubrir en Panamá
Todas las fotos por: Isaac Melamed
El verdadero tesoro del mar está en Panamá y se llama Coiba. Cuando llegué a los límites de este parque nacional eso fue lo primero que pensé. Bajo los tonos azules de sus aguas existe una alta diversidad de vida marina, apreciada por quienes practican actividades como el buceo y el esnórquel.
A la gira llegué gracias a la Fundación Marviva para ver de cerca uno de sus proyectos más recientes: la instalación de boyas en diversos puntos de buceo de la zona.
Este es uno de los mejores sitios de la región para ver tiburones ballena, mantarrayas gigantes y una gran variedad de peces. Es por eso que es uno de los ecosistemas más importantes del país.
El Parque Nacional Coiba es patrimonio de la humanidad de la Unesco desde 2005 y pertenece a la provincia de Veraguas. Está compuesto por varias islas, que forman un territorio insular de al menos 53 mil hectáreas.
El viaje hacia la entrada del parque comenzó desde la playa Santa Catalina, una de mis favorita de toda la costa pacífica de Panamá. Está ubicada unas seis horas de la ciudad de Panamá y es famosa por ser uno de los puntos preferidos para surfear.
En el recorrido hacia los límites del parque es posible ver delfines, diversos sitios para bucear y visitar playas de arena blanca y aguas cristalinas.
Adentrarse en esta región es una experiencia alucinante, en la que el verde de las palmeras juega con el movimiento de las olas, que bañan las diversas islas de origen volcánico que emergen en medio del Pacífico panameño.
Las rutas para llegar a este paraíso, ubicado a unos 300 kilómetros de la capital, son extensas. Llegar a Santa Catalina desde la ciudad no es tarea fácil. Pero el largo viaje vale la pena al descubrir todos los rincones que el Parque Nacional Coiba tiene para ofrecer.
Protección del sitio
Proyecto para impulsar el turismo
La Fundación MarViva, con ayuda de NatGeo, lidera un proyecto en el Parque Nacional Coiba, que comenzó en septiembre de 2017. Este pretende promover el turismo responsable en la zona mediante el reemplazo de boyas en 12 sitios de buceos que han sido priorizados en conjunto con escuelas de buceo, boteros y usuarios de la zona.
Lo que comenzó como una gira de trabajo, se convirtió en un día interesante, lleno de actividades diferentes. Pero todo comenzó ahí, junto a una de las boyas instaladas en el sector.
Las boyas ayudan a asegurar las embarcaciones en un sitio para que no tiren el ancla al mar, pues esto puede dañar ecosistemas de arrecifes. También delimitan las zonas para bucear y variarlas, para que la actividad no se realice siempre en el mismo lugar.
El fin principal del proyecto es diversificar el atractivo turístico en la vida marina. En el parque existen 33 lugares para bucear, por lo que las opciones son variadas.
Para un chapuzón
Piedra Wahoo
La Piedra Wahoo fue la primera parada del recorrido. Ahí se encuentra uno de los principales sitios para bucear, junto a Buffet, el Faro y Shark City. Este conjunto de puntos se están ubicados alrededor de la Isla Canales de Afuera, ubicada de 30 a 40 minutos de Santa Catalina.
Para nuestra suerte, en ese momento había un bote anclado a la boya que transportaba a un grupo pequeño de buzos, por lo que pudimos ver de cerca el objetivo del artefacto.
El sitio tiene 25 metros de profundidad y es frecuentado por manta rayas gigantes y el tiburón ballena. Los expertos prefieren explorar el lado sur de la piedra, que es mucho más atractivo. También es posible hacer esnórquel, inmersiones de entrenamiento y drift drive.
Un paraíso verde esmeralda
Isla Canales de Afuera
Uno de mis sitios favoritos en el recorrido fue la playa de la Isla Canales de Afuera. Llegamos ahí luego de visitar la Piedra Wahoo y el Faro. Al lugar también llegan buceadores para descansar luego de una jornada en el mar. Las aguas verde esmeralda que bañan la costa de la isla son perfectas para hacer un poco de esnórquel y ver la diversidad marina que se encuentra en la superficie.
La playa es pequeña pero tiene una vista alucinante. Alrededor de esta isla hay siete puntos de buceo en los que practican buceadores intermedios y avanzados. Las aguas cerca del terreno son perfectas para ver varios tipos de peces e incluso tiburones ballena.
Frente a Coiba
Isla Ranchería
Uno de los destinos preferidos del conjunto es Ranchería, una pequeña isla al lado de Coiba. Desde su playa se puede ver la vegetación que cubre el territorio homónimo al parque. Altas palmeras adornan la playa de arena blanca, a la que llegan las aguas turquesas del mar Pacífico.
Otro de los nombres que recibe ese territorio es Coibita. Cerca del lugar también existen sitios de buceo y, al igual que el resto de las aguas del parque, tiene un ecosistema rico en biodiversidad.
El recorrido
Visitar todos estos puntos nos tomó casi todo el día. La distancia entre un lugar y otro es mucha, pero todo vale la pena al admirar la belleza del lugar.
Hay varias maneras de entrar a los límites del parque. Dos de ellas son desde Santa Catalina y desde Puerto Mutis, a 20 minutos de la ciudad de Santiago de Veraguas. Cualquiera de los dos trayectos es largo, pero al final de espera una gran recompensa: el color azul Coiba que inunda todo el territorio.
Una versión de este artículo se publicó en la edición del 16 de marzo de Revista Ellas.